La ciudad de Arequipa fue fundada por los españoles en 1540. Conocida como la “Ciudad Blanca”, está distintivamente construida con un tipo de roca volcánica blanca, llamada sillar, expulsada por los volcanes aledaños.
El volcán Misti, con su característico manto blanco de nieve, y los nevados Chachani y Pichu Pichu como fondo, hacen de ésta una visita muy interesante.
En el año 2000 el centro histórico de la ciudad fue reconocido por la UNESCO como patrimonio cultural de la humanidad. Este reconocimiento mundial se debe a la arquitectura representativa del estilo colonial que predomina en los edificios del centro de la ciudad.
El Monasterio de Santa Catalina
Este convento de clausura fue fundado en el Siglo XVI y originalmente recibía y albergaba a las hijas de familias españolas adineradas. En esa época, era tradicional que el segundo hijo, o hija, de una familia, tomara los hábitos e ingresara al servicio religioso.
Abierto en 1970, después de cuatro siglos de misterio, el convento es una perfecta miniatura de un pueblo colonial amurallado. Con un área de aproximadamente 20,000 m2, originalmente albergaba unas 400 monjas Dominicas. Hoy en día sólo unas 20 monjas residen en el lado norte del convento, y el resto de las instalaciones están abiertas para el disfrute del público. Los visitantes exploran un laberinto de calles adoquinadas, celdas adornadas con maceteros y edificaciones levantadas con contrafuertes.
Los museos de Arequipa
Este museo tiene el prestigio de albergar las momias encontradas por el escalador peruano Miguel Zárate y el arqueólogo Johan Reinhard en 1995. La momia Juanita, La Niña de los Huelos, es la más interesante de todas por encontrarse mejor conservada. Esta niña inca, sacrificada hace 550 años, fue encontrada en el volcán Ampato después de que la erupción de otro volcán cercano derritiese los hielos que finalmente develaron el lugar de sacrificio. La momia viste las mejores galas incas.
Otros museos de gran valor histórico son: El Museo Arqueológico de la Universidad, el cual muestra la cerámica de las antiguas culturas que poblaron la región; además del Museo Municipal y el Museo de Arte.
El Monasterio de Santa Teresa
Abierto al público por primera vez en el 2005, este convento mantiene su maravillosa atmósfera silenciosa y solemne, aún mayor a la del Convento de Santa Catalina.
En el convento aún viven 23 monjas de la orden de las Carmelitas y algunos de los cuartos que se muestran a los visitantes durante el día, todavía son utilizados por las monjas por las noches. En exhibición existen muchos ejemplos de los dotes cedidos por las familias que entregaron a sus hijas al convento.
El tour tiene una duración aproximada de 45-60 minutos con guías entusiastas y bien informados.
Restaurantes
Existen numerosos restaurantes en la ciudad donde podrá degustar comida típica arequipeña y peruana.
Sol de Mayo es un lugar fantástico para almorzar. Cuando el clima es bueno, las mesas están dispuestas en terrazas que rodean a un escenario central donde se realizan espectáculos con bandas y música tradicional.
Zig Zag es un restaurante tranquilo y acogedor donde se sirve comida tradicional caracterizada por su exquisito sabor. Así mismo, Tratoría del Monasterio es un restaurante espléndido ubicado en una pintoresca plazuela.